“Lo contrario del amor es el miedo” – diálogo con Lorena Bassani, autora de Amar Mejor

Con Lore Bassani          Seguramente en algún momento te preguntaste por qué hoy en día las parejas están teniendo tantos conflictos y se están separando tanto, ya sea por situaciones que experimentaste en tu propia vida o por los casos que ves a tu alrededor. Y te apuesto a que en algún punto, aunque sea en una ráfaga fugaz, tu mente advirtió que ese concepto de “pareja tradicional” que nos inculcaron desde antaño involucra conductas que ya no sirven más…

Tapa Libro Amar Mejor          Bueno, no estás ni solo ni sola con tu intuición. Lorena Bassani también cree que el paradigma que tenemos de pareja está en crisis, es obsoleto y debe reformularse. Más que creer, en realidad lo sabe. Y por eso, autodefinida como orientadora espiritual, Lorena acaba de publicar un libro que presenta un método para proveer a las personas de herramientas que les permitan desarrollar vínculos de pareja más sanos. Su libro se llama Amar Mejor (de Ediciones B). Con semejante título, y con una autora que refleja semejante convicción, no pude evitar mi ansia por indagar más en este asunto –siempre orbitando alrededor de las emociones, claro, ¿cómo podría ser de otra manera?

- ¿Cual es la emoción más conflictiva que identificás en tu trabajo sobre las relaciones de pareja?

[Lorena] – Sin dudas, es el miedo. Mi libro se llama <<Amar Mejor: un método para parejas sin miedo>>. ¿Viste que siempre dicen que “lo contrario al amor es la indiferencia”? No es verdad. Tampoco es el odio. Lo contrario al amor es el miedo. En esencia, todos somos un 99% amor puro, y aquello que nos va separando del amor puro es miedo.

         El método que yo planteo en mi libro tiene 7 pasos, que se realizan durante 7 semanas. Durante ese período de tiempo lo que vos hacés es romper una estructura. ¿Cuál? Aquella con la cual te criaron tus padres, aquella asociada a todas las frustraciones y relaciones de pareja que no salieron bien, a todos los rechazos que sentiste, a todo lo mal que vos le hiciste a otros. Todo eso te transformó en una especie de cebolla con muchas capas, que provoca que seas incapaz de amar desde el centro y que ames desvirtuadamente (con todos esos condicionamientos en el medio).

- ¿O sea que lamentablemente te corriste de tu “ser” y te desplazaste al “tener que” o “cumplir”?

[Lorena] – Exactamente: te regís por esa formulación del amor que te hiciste de acuerdo con todo lo que te pasó, pero que en realidad te distanció de tu propio núcleo de amor puro. Todas esas capas de cebolla te provocaron aprendizaje (muchos de los cuales estuvieron bien y te sirvieron), pero al fin y al cabo te provocaron ser lo que sos vos hoy: un núcleo de amor pero teñido de una especie de disfraz, investido con una especie de personaje que no exhibe quien verdaderamente sos. Desde ese personaje, nunca vas a amar esencialmente. Y al no amar desde la esencia se arman los grandes problemas.

Lore Bassani Solapa- Tu mensaje, entonces, es que las emociones que transcurren en una pareja pueden reformularse en la práctica y con un método…

[Lorena] – Más que reformularse, yo te diría que las emociones vuelven a donde tienen que volver. Lo que hace el método es regresarte a tu núcleo de amor esencial, como si fuera un camino de regreso a casa.

El problema básico es que cuando te pusiste a amar y creaste recientemente una pareja en función de tu gran cebolla, la creaste con mucho miedo. Entonces ese miedo te impide que en realidad puedas amar desde el corazón.

- Las expectativas que tenemos de nuestra pareja condicionan nuestra forma de relacionarnos, ¿no?

[Lorena] – Las expectativas son obra de esa visión obsoleta del amor que todavía persiste. Las expectativas se tratan de miedo acumulado en la proyección hacia el otro. Las expectativas nos brindan una sensación de falsa seguridad.

- Incluso la propia pareja puede haberse conformado para paliar esa falsa sensación de seguridad…

[Lorena] – Por eso yo insisto en una pareja sin miedo, porque cuando el miedo se acaba en una pareja, se acaban todos los mecanismos de control asquerosos que vamos poniendo en el medio -que ya son un cliché y que incluso están avalados socialmente.

Por ejemplo, vos como mujer vas a la peluquería y la peluquera te dice cosas del estilo “¿y qué te hizo?, ¿cómo no te llamó?”, y te lava la cabeza en todo sentido. Después la mamá de tu amiga también defenestra a los hombres porque en realidad a una de sus colegas del trabajo la dejó, y así colectivamente las mujeres van transformando al género hombre en el villano. Consecuentemente, en la mujer se van conformando mandatos sociales que la llevan a controlar y exigir “con tal de no ser la tontita” y a elaborar un montón de estrategias policíacas que generan aquella sensación de seguridad.

- Y en el hombre pasa lo mismo… Entiendo que uno de los miedos humanos más fuertes es el del rechazo…

[Lorena] – Claro. Fijate que cuando uno supone que está controlando a la otra persona, el propio miedo se aplaca. El control es un placebo, un instrumento equivocado, que calma el miedo interno a ser abandonado.

- En una relación siempre hay dos veredas: la propia y la ajena. Cuando uno se hace auto-responsable y lee un libro como el tuyo -ejercitando un trabajo interior como el que vos ofrecés-, uno logra ver el mundo desde otra perspectiva. ¿Qué pasa cuando advertís que no hay caso, que el otro no puede ver las cosas desde esa perspectiva nueva y pura?

[Lorena] – No podés hacer absolutamente nada. Tenés que ser lo suficientemente coherente como para discernir si en realidad eso es lo que estás buscando o no. Si su conducta está resonando dentro de tu propio cambio de consciencia o no.

- Como dice el Dr. Miguel Ruiz, autor de La Maestría del Amor: Si querés un perro, ¿para qué te comprás un gato?

[Lorena] – Fijate que eso también tiene que ver con la libertad. Mi método también habla de la libertad de la otra persona. Voy a ser enfática con esto: en realidad uno no debe sentirse libre, uno es libre. Uno es libre desde su primer segundo en la tierra, y por eso tenemos que ser lo suficientemente responsables como para vivir esa libertad. Lo cual tiene que ver con formar una pareja que comprenda que uno está viviendo esa libertad y que esté dispuesta a vivir su propia libertad en conjunto.

Hay un cambio de consciencia que está viviendo el mundo. Hay una nueva espiritualidad. Una nueva forma de ser, de relacionarse con el medio ambiente y entre nosotros. Nos está diciendo que todos somos parte de un todo. Entonces tenemos que empezar a pensar qué pasa con esta pareja tradicional que nos encajaron a nosotros como paradigma y uno tuvo que seguir manteniendo aunque no estuviera de acuerdo. Ese cambio de consciencia hermoso que se está produciendo en el mundo se tiene que transpolar de alguna forma a nuestra relación amorosa.

- ¿Exploraste la empatía como parte de este cambio de consciencia?

[Lorena] – No hay forma de plantear una cuestión responsable si uno no es capaz de ponerse en los zapatos del otro. O sea, la responsabilidad parte de la empatía.

- ¿Por qué creés que en esta sociedad es tan difícil hacernos responsables emocionalmente de nosotros mismos?

[Lorena] – Porque da miedo. Porque cuando en realidad sos responsable de vos mismo, te tenés que hacer cargo de las decisiones que tomás. Y no ponerte en el lugar de víctima ni tirarle tu propia basura al que tenés enfrente. Es muy fácil culpar, manipular, controlar… Es cosa del paradigma obsoleto.

- ¿Vos recomendás que, en el caso de estar en pareja, leamos tu libro junto con nuestra pareja?

[Lorena] – No. El camino es individual. Después, que tu propio cambio energético haga lo que tiene que hacer con la pareja que tengas (o que no tengas). Porque en realidad, cuando te cambiás vos a vos mismo, el afuera cambia solo. El afuera es un reflejo de lo que vos sos. Cuando eliminás determinado rasgo de adentro tuyo que no te gusta, en el afuera no lo vas a ver más. Al estar más cerca de tu esencia vas a atraer situaciones, personas y cosas que estén resonando con ella.

- En las parejas que actualmente están formuladas con el paradigma viejo del amor, ¿qué lugar queda para la esperanza?

[Lorena] – Es que yo creo que si se tiene de verdad esperanza, ese amor se transforma y se despierta. Cada uno desde su consciencia abre los ojos y se plantea una nueva relación con otros parámetros. □

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