Las Emociones Colaterales

Humor - Efecto Colateral

       Un “efecto colateral” es cualquier consecuencia no buscada de cierta acción que emprendamos. Como por ejemplo, emitir dióxido de carbono a la atmósfera por manejar con el coche un domingo de paseo. Aunque, más allá de ese ejemplo, un colateral no necesariamente significa una consecuencia negativa. Puede consistir en algo positivo: compraste una nueva marca de yerba-mate porque no había de la que consumís habitualmente y resulta que a todos tus compañeros de trabajo les encanta. En definitiva, un colateral es fundamentalmente un fenómeno no buscado de algo que inicialmente tiene otro propósito.

         Quienes estudian cómo evolucionaron nuestros caracteres psicológicos y emocionales desde que nuestros antepasados eran primates pre-humanos (o sea, hace muuuucho tiempo atrás) sostienen que varios de nuestros procesos emocionales resultan consecuencias colaterales que se desatan por el tipo de vida que estamos viviendo. ¿Qué tipo de vida? Bueno, los estímulos a los que estamos sometidos actualmente activan respuestas emocionales con mucha más intensidad que hace cientos de miles de años atrás, cuando nuestros ancestros no vivían en medio de tanta comunicación y tanto entretenimiento. Y sin embargo, esos ancestros nuestros tenían la misma circuitería psicológica y emocional que hoy día tenemos nosotros.

Efecto Colateral Ojo con el Enchufe          El ejemplo más explícito puede encontrarse en la reacción de dolor que nos genera el rechazo de otras personas. Antaño, el primate que quedaba relegado de la manada sufría mucho el alejamiento. La explicación evolutiva, claro, es que el dolor por soledad o exclusión conlleva una gran funcionalidad: provoca al antepasado peludito a intentar por todos los medios recuperar los vínculos y buscar nuevamente el acercamiento con los demás. Este recurso es genial, porque permanecer distanciado -o eventualmente perdido- de la manada en las épocas que vivíamos en la sabana africana nos exponía directamente a los predadores. Cualquier león le echa primero el ojo a la víctima más separada y consecuentemente vulnerable.

          Este tipo de dolor por rechazo, exclusión, alejamiento o soledad, funciona gracias a un repertorio de circuitos que fundamentalmente están sustentados en la Corteza Cingulada Anterior. Alias CCA. Se trata de un área de nuestro cerebro que queda a la altura de nuestra frente, pero un poco más adentro. Tal funcionamiento de dolor por distanciamiento sigue sucediendo hoy día y sigue recurriendo a los mismos sustentos neuronales. Pero se activa por estímulos que ya no tienen que ver con aquella causa inicial, que nuestra vida queda en peligro si no nos mantenemos cerca del resto de la manada. Se activa sencillamente cuando un amigo se olvida de tu cumpleaños y no te llama, cuando tu pareja no te responde el mensaje de Whatsapp por la friolera de 10 horas o cuando la empresa en la que trabajás no te convoca a la reunión.

Efecto Colateral - Dominó          Con otras emociones como la ansiedad y el enojo pasa lo mismo. Se tratan de respuestas que existen desde hace muchísimos miles de años porque tienen un cierto propósito en la evolución. No obstante, hoy día se activan desmedidamente: respuestas colaterales a estímulos que no nos deberían ni enojar tanto ni poner tan ansiosos.

          Empezá a prestar atención a tus emociones. Fijate cuáles de ellas se detonan exageradamente en circunstancias donde no sería necesario que reaccionaras así. Probablemente estés en presencia de tus propios colaterales internos.

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One Response to Las Emociones Colaterales

  1. Lili says:

    Genial!

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